Esta breve post se escribe a propósito del seminario #EAPCOpenLab, en donde abordaremos el vínculo entre confianza y gobierno abierto.
Las estrategias de transparencia, participación y rendición de cuentas que arriban de la mano del gobierno abierto son promesas para quienes buscan reconstruir la confianza de la ciudadanía en el sector público. A su vez, la confianza es una necesidad primaria para la realización y funcionamiento del gobierno abierto, especialmente, en lo que refiere a la participación ciudadana y la búsqueda colaborativa de soluciones a problemas complejos.
Se podría pensar que la prestación de servicios públicos y el desarrollo e implementación de las políticas públicas bajo los principios del gobierno abierto son vías clave para mejorar la confianza ciudadana en las instituciones públicas, y que a su vez, su adecuada implementación precisa al mismo tiempo de elevadas dosis de confianza para ser efectivas y socialmente relevantes. Dicho de otra forma, la existencia de confianza se torna en (una) causa que podría explicar el éxito de las iniciativas de apertura, y es ese éxito de dichas iniciativas, al mismo tiempo el que detona la generación o fortalecimiento de la confianza.
I. Desconfianza e instituciones
Los funcionarios y servidores públicos son actores que están en la mira ciudadana. La desconfianza podría ser la norma antes que la excepción Los burócratas son ineficientes, lentos, poco innovadores, y muchas veces corruptos. Esta afirmación podría ser suscrita por la mayoría de las personas que conocemos y rubricada por datos de encuestas. La percepción de la administración pública, es que es algo feo y malo de lo que nadie quiere hablar, salvo que esté uno enojado y quiera usar la palabra para insultar para referirse a algo farragoso, lento, inútil o ineficiente. Sí, así es, nos referimos a la palabra – palabrota- “burocracia”.Llegeix més »
Per publicar un comentari heu de iniciar sessió.